Mi experiencia con la lactancia materna

Hola mamis hoy quiero hablaros sobre lo que ha supuesto para mí, la lactancia materna.

 

Al principio, como todo en esta vida fue un poco complicado; nada más nacer mi pequeña hicimos el contacto piel con piel, ya que esta comprobadísimo que es lo mejor para los bebes.  

En cuanto nos llevaron a la sala, donde estas en observación, mi marido yo decidimos que era hora de ponerla en el pecho; la verdad a mí al principio me pareció tan raro y a la vez bonito. Es la primera vez en toda mi vida en la que no sabía cómo reaccionar, mis sentimientos y mis pensamientos se peleaban entre si y la verdad no sabía si sonreír, si llorar, si gritar…. Se me hace muy difícil expresar con palabras aun lo que sentí, supongo que siempre que hacemos algo por primera vez nos marca, y a mí me hizo una marca para siempre.

 Me encantaría decirte que fue un momento idílico y perfecto, así como se ve en las películas, pero no lo fue por una simple razón, por que en la vida real las cosas perfectas no existen.

Es un momento donde estas a flor de piel, acabas de dar a luz y sabes que tu bebe te necesita pero no sabes muy bien que hacer;  Como papas primerizos que somos, no teníamos ni idea de cómo colocarla para que cogiera el pecho; menos mal que su instinto de succión nos ayudó mucho,  en cuanto la pusimos cerca del pecho ella misma se engancho al pezón y empezó a succionar, claro malamente ya que su boquita no estaba en la posición correcta y cuando eso pasa, te salen las temidas y dolorosas  grietas. (Si quieres saber más sobre ellas entra: trucos para la lactancia y tips para combatir las grietas).

Cuando fuimos a nuestra habitación seguíamos teniendo muchas dudas y un poco de miedo no os voy a engañar, no tenía ni idea, de si tenía que darla el pecho tumbada, sentada o de pie… la verdad ahora lo recuerdo y me rio, lo que hace ser principiante en algo.

Me acuerdo que en la habitación había un cartel, donde estaban ilustradas unas posiciones de cómo dar el pecho, nosotros probamos la más sencilla tumbada de lado, primero un pecho y luego movíamos a la bebe y tumbada para el otro lado el otro pecho. Bueno en ese momento nos apañamos, la complicación venia, cuando mi pequeña no sé porque motivo solo quería coger el pecho izquierdo, el derecho no; la verdad eso es muy común pero en ese momento yo no lo sabía y cuando estas en esa situación por primera vez que te pase eso te hace cuestionarte todo, el apoyo y la fuerza de mi marido, me ayudó muchísimo, se lo agradezco tanto porque estoy segura de que sin en él, no hubiera podido dar el pecho a mi hija durante tanto tiempo y aún sigo haciéndolo. Nosotros recurrimos varias veces a las enfermeras y matronas, para preguntar y que nos ayudaran con nuestras dudas, pero las enfermeras la única ayuda que me daban es dejar caer una gotita en el pezón de glucosa y con eso la niña se enganchaba al pecho, como un koala a su eucalipto, pero la verdad no creo que eso  sea muy  recomendable, en dos ocasiones tuvimos que recurrir a eso, pero preferí ponerme a investigar que pasaba e intentar arreglarlo de otra manera.

Las matronas en este caso me ayudaron bastante más que las enfermeras y la verdad, cuando me di cuenta de por qué no quería el pezón me dio risa y todo, el problema era que como yo me ponía nerviosa porque no lo cogía bien, la pegaba un montón al pecho y ella con su pequeña nariz no podía respirar, por eso se alejaba y pasaba de ese pecho; y es que al final te das cuenta que la practica hace al maestro.

Los primeros días lo pasas un poco mal, no me mal interpretéis es algo precioso pero no es fácil; recuerda que él bebe tampoco nace sabiendo y siempre es necesario un periodo de adaptación entre los dos; en un par de semanas todo mejoro yo aprendí a colocar a la niña y a buscar las posiciones más cómodas para ambas, en cuanto nos conectamos las dos y empezamos a entendernos, todo se da de forma natural, créeme antes de que te des cuenta será tan normal y espontaneo, que parece que toda la vida hayas estado haciéndolo y no te imaginas la satisfacción que da ver a tu bebe cómoda, feliz y creciendo gracias a la alimentación que tu cuerpo tan sabiamente ha creado especialmente para ella o el.

A sí que no te preocupes porque como mucho en un  mes la lactancia estará implementada y será parte de vuestra vida diaria; es aconsejable que durante las primeros días y semanas, no intentéis dar a vuestro bebe el chupete, ya que la succión de él es diferente y puede confundirles y complicar el periodo de adaptación de la lactancia, en cuanto este implementada ya podríais dárselo sin problema (aunque hay niños que no lo quieren).

La lactancia es una experiencia que yo no cambiaría por nada, es complicado al principio, como todas las cosas buenas de este mundo, pero sé que nunca me arrepentiré de haberlo intentado y haberlo conseguido. En ocasiones las cosas más difíciles son las más satisfactorias, y aunque dar de mamar supone un cambio tremendo no solo en tu cuerpo, sino también en tu mente y en la forma de ver las cosas, tus prioridades cambian completamente y tu tiempo ya no es tuyo si no para tu bebe; muchos lo ven como un sacrificio demasiado grande (Y LO ES) pero yo lo veo como el mayor regalo y la mejor de las lecciones.

¿Y tu como estas viviendo esta etapa?

quick, easy, convenient

Find Your Perfect Nanny Today!